Bahía Magdalena fue transferida a la US Navy

Por Francisco Ramírez Ochoa / California Hoy

Después de una larga ausencia, regreso a las páginas de este medio que, en verdad, es el único que me ha permitido dar avances sobre los procesos que se han seguido para la entrega de Baja California, sí, la península completa, a los Estados Unidos de América.

Dos preguntas surgieron de lectores en artículos anteriores, centradas en el asunto de Bahía Magdalena, donde ocurren los más extraños sucesos como incursiones de guardacostas del imperio del norte, hasta aquel famoso naufragio de un submarino de EEUU donde cinco marines perdieron la vida.

En primer lugar, paso a subrayar que cuando afirmo que los procesos de transferencia de soberanía de la península hacia los Estados Unidos están muy avanzados, es porque ya es inocultable la prisa que tiene Washington por tomar posesión total de su protectorado, para lo cual hoy con Andrés Manuel López Obrador como presidente, hace uso de todo tipo de presiones para no interrumpir esta transferencia que será pacífica, un golpe suave (soft coup) cuya primera etapa se encuentra en fase de culminación.

Lo referente a Bahía Magdalena y la razón por la que ha sido puesta a disposición de la marina de los Estados Unidos, es debido a su carácter estratégico en referencia a los intereses contrarios que hay en el Pacífico, que en un inicio fue Japón… hoy lo es la poderosa China.

De hecho es la bahía norteamericana que más se adapta para el uso de naves de todos los tonelajes, con mejores ventajas que Seattle, San Francisco y San Diego juntos.

Para nuestros amigos de Ensenada y Comondú, parte de esa historia es conocida. No para el grueso de los bajacalifornianos y mis renegados compañeros historiadores de la UABC, campus Tijuana, que sistemáticamente critican mis puntos de vista, pero guardan silencio cuando les presento las evidencias.

Bien, cuando Benito Juárez obsequió a los Estados Unidos el puerto de Pichilingue, en 1864, para que instalaran esa cuestionada carbonera y se crearan derechos sobre el Mar de Cortés, el asunto de esta cesión de soberanía a título gratuito fue heredado por los gobiernos subsecuentes, a tal grado que generaron muchos roces y discusiones, pues no solamente era el magnífico puerto paceño, sino que por el alto grado de confianza que tuvo Washington con el benemérito, también fueron haciendo presencia en Bahía Magdalena.

Japón se convierte en potencia militar del Pacífico a principios de siglo y Washington temeroso de que le arrebataran su hegemonía, además de las rutas que se consolidaban hacia y desde Panamá, tomó posesión informal de Bahía Magdalena, ya sea como puerto de abrigo o como campo de prácticas.

El gobierno de Porfirio Díaz comenzó a recibir presiones, ya que en la prensa estadunidense se filtraron supuestas pláticas de México para la venta de Bahía Magdalena al Imperio del Sol Naciente. La prensa mexicana no fue ajena al bombardeo mediático e inicio uno propio, pero por la base naval de EEUU en Pichilingue, donde se había ya colocado además de la bandera, una placa que decía «propiedad de los Estados Unidos».

En 1908 deciden conceder un permiso de de dos años a la Armada Yanqui para el uso de Bahía Magdalena, en el entendido que sería el único e improrrogable. Ja Ja Ja, se carcajearon en Washington. Siguieron usando el puerto sudcaliforniano para su poderosa flota del Pacífico, conocida también como la Armada Blanca.

ACUERDOS DIPLOMÁTICOS ENTRE MÉXICO Y ESTADOS UNIDOS
Cuando el movimiento revolucionario llevó al rompimiento de las relaciones entre México y Estados Unidos, la situación entre ambas naciones se complicó con la promulgación de la Constitución de 1917. Ya antes, como fue su costumbre, habían vulnerado el suelo patrio con la incursión de sus naves en el puerto de Veracruz en 1914 y la expedición punitiva en 1916.

Presionaron para la liquidación de todas las pérdidas que causó la revolución a sus empresas en territorio nacional, el asesinato de ciudadanos norteamericanos y las afectaciones económicas que les causaba el artículo 27 de la nueva Constitución.

Desde el senado se comenzó a empujar para que México en compensación por toda la deuda, les entregara la península de Baja California, situación que llegó al punto culminante en 1919 con la iniciativa del senador demócrata por Arizona, Henry F. Ashurst.

Mientras tanto, en lo referente a Bahía Magdalena, agentes estadunidenses entraron en contacto con el político Alfredo Robles Domínguez, quien se postulaba a las elecciones de 1920 y de ganar, hizo el compromiso de entregar esa porción del Pacífico a la Sociedad de Naciones que a su vez, la pasaría a soberanía de Washington para fines de defensa. El plan se vino abajo por la baja votación de ese candidato.

En 1922 la unión de ex gobernadores que conformaron la Lower California Purchase Society, enviaron la carta intención al presidente Álvaro Obregón para la compra de la península.

Desde luego que el asunto específico de Bahía Magdalena nunca fue hecho a un lado y cuando se supo que el gobierno de Álvaro Obregón aceptaba participar en las famosas convenciones de Bucareli, reiniciaron las presiones para que en una cláusula secreta se incluyera la península de Baja California o bien, la preciada bahía, para EEUU.

El almirante William S. Sims le envió este requerimiento al Secretario de Guerra John W. Weeks, en el espíritu de los tratados de Guadalupe Hidalgo y de la Mesilla.

El resultado fue positivo y el gobierno de México accedió.

En 1924 se iniciaron los contactos diplomáticos entre México y Washington, para el intercambio del puerto de Pichilingue por Bahía Magdalena.

El embajador James R.Sheffield, confirma que su país estará dispuesto a abandonar las instalaciones de Pichilingue que, la verdad, incluso ya se encontraban para esas fechas en estado de abandono, pero sí fue claro en el mensaje de su gobierno de que a cambio se les debería transferir Bahía Magdalena.

EMBAJADOR DE EEUU EN México, notifica al presidente Roosevelt, sobre la intención de retomar Bahía Magdalena para fines de defensa.

En 1925 se dio la respuesta positiva del Secretario de Relaciones Exteriores Aarón Sáenz Garza, quien le tocó lidiar con las presiones, amagos e incluso amenazas de guerra de los Estados Unidos por más de un lustro.

En ese tiempo pensó que este trato quedaría en secreto, pero no fue así, este quedó registrado en los archivos diplomáticos de Washington. La única condición que se puso para poner a disposición de EEUU Bahía Magdalena, es que el acuerdo embone a la Constitución mexicana vigente.

Y así fue. Durante la Segunda Guerra Mundial el bellísimo puerto y santuario ballenero fue utilizado por la Flota del Pacífico, previa solicitud del embajador Josephus Daniels, aunque esto hirió el espíritu patriota de Lázaro Cárdenas, en ese tiempo Comandante del Pacífico que incómodo los observó desde la base naval de Isla Margarita

Hoy en día, el área permanece intocada. En Isla Magdalena el panteón norteamericano y parte de los restos de los misiles yanquis.

Los escarceos del Mar Sur de China, que han subido de tono como nunca ante la amenaza de Beiging de tomar posesión sobre Taiwán, no hacen dudar que más pronto de lo que imaginamos regresará a Bahía Magdalena la U.S. Navy.

Una respuesta a “Bahía Magdalena fue transferida a la US Navy

  1. Refugio Rosales 27 octubre, 2021 / 2:21 pm

    Namaste…. esa isla magdalena es de Narcizo Agúndez…. nadie puede tomar posesión de ella….

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